jueves, 5 de septiembre de 2013

Testimonio (grito) misionero desde Alepo , Siria

ALEPO-SIRIA, Domingo 29 julio 2012 (ZENIT.org).- Ofrecemos a nuestros lectores un escrito del religioso marista Georges Sabé, quien vive y trabaja con su comunidad en Siria, en medio de un conflicto interno que lleva 11 meses sin solución.

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Testimonio misionero desde Alepo, Siria ….

 Los que viven en Siria y todos aquellos que siguen de cerca las noticias, saben muy bien que de Siria solo llegan noticias de muerte: de niños, de adultos, jóvenes, mujeres, hombres... Todos son amenazados, muchos atacados, asesinados, raptados, muertos...

Nada, ni una buena noticia, ni siquiera una buena noticia que traiga algo de ilusión; ni una palabra..., nada, solo la sombra de la muerte que merodea y arrebata los cuerpos y las almas...

Nuestras ceremonias sociales son los entierros...

Nuestros lugares de encuentro son las iglesias y las mezquitas.

Nuestras oraciones son por los difuntos...

Nuestros saludos: "Allah yrhamna" - "Que Dios se apiade de nosotros".

¿Hay que pintar un cuadro tan negro, un cuadro de miedo y vergüenza para que los demás se apiaden de nosotros?

¿Hasta cuándo podremos resistir? ¿Por qué empeñarse en permanecer en el país? ¿Qué nos espera mañana? ¿Cuál será nuestro destino? ¿Dónde estaremos la próxima vez? ¿Cómo proteger a nuestros niños? ¿Dónde ir con nuestros ancianos o enfermos? Los que han huido de este infierno ¿son más felices que nosotros? ¿Quién ha permitido que suframos este horror? ¿Quién es el que lo ha ordenado? ¿Por qué nosotros? ¿Por qué toda esta obstinación en transformar a cada uno de nosotros -hombre o mujer- en objeto de muerte?

¿De dónde sacar una palabra de esperanza, unas palabras de consuelo?

¿Qué otro vestido podemos elegir sino el de luto?

¿Qué otras lágrimas podemos derramar sino las del Adiós?

Adiós, mi país; adiós, querido mío; adiós, mi amor; adiós, hijo mío; adiós, hija mía; adiós papá; adiós mamá...

¿Nos hemos convertido en un repetitivo Adiós?

El sábado 10 de agosto, el odio y la violencia alcanzaron de lleno a los "Maristas Azules", segando la vida del Dr. Amine, un Marista verdadero, comprometido, un hombre de servicio y bondad. El Dr. Amine regresaba a Alepo después de una breve estancia en casa de sus hijos. Regresaba al país para seguir cuidando a sus enfermos y los que le necesitaban. Por ellos y por tantos otros que han sido asesinados ciega y gratuitamente, nuestro corazón marista está sangrando...

Cada vez más, el pueblo inocente y empobrecido paga muy caro el precio de un bloqueo internacional y local. Alepo continúa estando dividida... La única perspectiva de sus habitantes es la de saber si hoy pueden abastecerse con pan, agua, productos alimenticios, leche para los niños... Añadamos que "mañana" solo existe en la imaginación... solo cuenta el hoy. Mañana está tan lejos y es tan diferente, que quizás deje de existir para muchos de nosotros.

Nos enfrentamos con otros graves problemas: el invierno y el inicio de las clases se acercan rápidamente. Los que viven en las escuelas públicas se verán obligados a desalojarlas, a desplazarse nuevamente, a marcharse...

Los padres tienen miedo de enviar a los hijos a la escuela. ¿Qué clase de seguridad les prometen? Si un mortero cayera en una de las escuelas... Si las carreteras estuvieran bloqueadas...

Ante este cuadro oscuro, los Maristas Azules luchan para quedarse, en la medida de lo posible: un oasis.

La gente viene a nuestra casa para compartir sus preocupaciones, pedir algún consejo, calmar su cuerpo y su espíritu, saber que todavía se puede contar con alguien... Algunos tardan más de dos horas en llegar.

Los 40 niños del proyecto "aprender a crecer" acaban de tomar tres semanas de vacaciones, lo cual permitirá que las profesoras respiren un poco, se formen y se pongan al día para enfrentar un nuevo año escolar. Para ayudar a los padres a organizar este tiempo de vacaciones, les hemos propuesto dos días de formación.

Los jóvenes del proyecto "Skill's School" continúan. Preparan una fiesta para celebrar con sus padres el final de las actividades veraniegas.

Para que el horizonte no se cierre completamente y para que sigan teniendo ilusión esperando días mejores, acabamos de lanzar un nuevo proyecto: "I learn English", dirigido a la decena de jóvenes adolescentes que se albergan en la casa de los Maristas...

El domingo pasado los Maristas Azules compartieron la alegría de la celebración de la comunión solemne de una docena de niños y niñas desplazados del barrio de "Djabal el Saydeh".

Aunque los productos alimenticios escasean cada vez más (el aceite, el queso y la leche son casi inexistentes, y si se encuentran, están a precios inasequibles), nos esforzamos por seguir proporcionando las cestas alimenticias semanales o mensuales para "Sallet el Djabal", "Oreja de Dios" y los desplazados.

A las cestas alimenticias les hemos añadido pan; las familias solo pueden obtenerlo después de una larga espera, a veces de un día entero, delante de la panadería, haciendo colas interminables y con riesgo de ser heridos por disparos u obuses.

El proyecto "Heridos de guerra" continúa salvando vidas inocentes que sufren las consecuencias de semejante locura.

Quisiéramos acabar con los deseos formulados por el papa Francisco durante el Ángelus del 25 de agosto de 2013:

"Que cese el ruido de las armas en Siria"

29 de agosto de 2013

Hermano Georges Sabe

Congregacion de Maristas Azules