miércoles, 10 de julio de 2013

A la luz de la parabola del Buen Samaritano , Evangelio del domingo 14 de julio


COMPARTIENDO DESDE LA PARROQUIA...

 

A LA LUZ DE LA PALABRA DE DIOS Y DE LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS

 

 

Evangelio del Domingo 14 de julio  ,
 Lucas 10,25-37

 

Maestro: ¿Qué tengo que hacer

para heredar la Vida Eterna?

 


Este pasaje del Evangelio, conocido como la parábola del Buen Samaritano, es bellísimo. En palabras  simples, concretas, movilizantes y recordables Jesús condensa aquello que debe caracterizar al testigo de Dios. Si hay alguien que puede decir que el samaritano fue buena noticia en su vida es aquel que sufrió los atropellos de los asaltantes que lo dejaron medio muerto. Si el samaritano no hubiese pasado por ese camino esta historia de atropello se hubiese visto agravada por la tragedia de la muerte de un hermano. Porque mientras el sacerdote y el levita que pasaron por ese camino vieron al moribundo y se hicieron los distraídos, el samaritano paró e instrumentó acciones que lo rescataron de la agonía. El Papa Francisco dice : “¡Ah! Como quisiera una iglesia pobre para los pobres!”.

El buen samaritano encarna el ejemplo de aquel que se empobrece para favorecer la vida del más pobre, que era esta persona despojada de casi todo. Solo le quedaba un hilito de vida.

El samaritano interrumpe su camino, ayuna de sus planes y prioriza al que más necesita. Gasta lo que llevaba en su botiquín para curar al asaltado; lo carga en la montura de su caballo y él camina; lo lleva a una posada y asume todos los gastos para la recuperación de este hermano. El samaritano se empobrece para enriquecer en posibilidades de vida al más pobre. El que obra con este espíritu es el que tendrá vida eterna nos dice Jesús.

Y creo que si este es el espíritu que debemos madurar también debemos dejarnos interpelar en aras de transformar y reconstruir aquellas actitudes de indolencia e indiferencia ante el sufrimiento del prójimo, como las del sacerdote y el levita. Y llegar a las causas que generan personas que consideran viable abrirse paso por la vida robando y violentándose contra los demás, como es el caso de los asaltantes.

 
Bendiciones!!!