miércoles, 1 de agosto de 2012

Comentario al Evangelio del 5 de Agosto de 2012


COMPARTIENDO DESDE LA PARROQUIA...

LA LUZ DE LA PALABRA DE DIOS DEL 5 DE AGOSTO:

 Evangelio según San Juan 6, 24-35

“Les aseguro que ustedes me buscan no porque vieron signos,
sino porque multiplico los panes.
Trabajen, no solo por el alimento perecedero
sino por el que permanece hasta la vida eterna” 

Jesús dirigiéndose a la muchedumbre, que estaban atados a él como su propia sombra, los invitó a que reflexionaran sobre la autentica motivación de ese seguimiento. Muchas de las personas lo seguían a Jesús porque consumían pan sin trabajar. No les importaba el valor salvífico de los valores anunciados por Jesús ni las enseñanzas comunicadas a través de los signos. Solo había en esos corazones apertura a lo temporal y perecedero y cerrazón obstinada ante los bienes que perduran y redimen.
Esta actitud, constituye una pobreza de difícil desarraigo. Ya que la necesidad material, el hambre en este caso, hunde sus raíces no en una situación de injusticia social o de alguien que no tiene porque no puede tener. Sino en gente que contando con los medios para ganarse el pan de cada día elige mantener su condición de menesteroso para desde la victimización poner al prójimo en la obligación de darle comida. Quien asume deliberadamente esta posición  estará negado a integrar herramientas básicas para desenvolverse en la vida con independencia. Ya que quiere  ser pobre porque le conviene ser pobre.
Esto vale también para aquellos esquemas políticos, culturales y religiosos  que prefieren una población atravesada por esta pobreza para poder articular sin cuestionamientos discursos demagógicos y respuestas sociales basadas en el  “pan y circo”, es decir contentar superficialmente sin nunca resolver o atender  nada desde lo estructural.
Consumir sin trabajar es pecado. Trabajar para solo consumir también. Y trabajar para sobrevivir también. Trabajar para VIVIR es la propuesta de Jesús. En esta sociedad capitalista que tiene por objetivo conseguir consumidores y que va componiendo todas las condiciones para hacer de los pocos tiempos libres una ocasión para la evasión y el consumo, debemos no descuidar el cultivo de una interioridad rica en reflexión de la realidad y participativa en la elaboración de caminos que nos rediman de las pobrezas visibles e invisibles.
Bendiciones!!!
P. Cristian Bonin
PQUIA. SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
 CHOELE CHOEL y DARWIN