martes, 21 de agosto de 2012

¡ Bienaventurado P. Luis Klobertanz ! ¡ Bienvenido a la Casa del Padre !

¡ Bienaventurado P. Luis Klobertanz !     ¡ Bienvenido a la Casa del Padre !
El pan que no usas es el pan del hambriento.
El vestido colgado en tu armario
es el vestido del que está desnudo.
Los zapatos que no te pones
son los zapatos de quien está descalzo.
El dinero que tienes guardado es el dinero de los pobres.
El bien que dejas de hacer son injusticias que cometes.


En la madrugada del domingo 19 se mudo a la Casa del Padre el querido p. Luis Klobertanz. Comparto algo que es un sencillo reflejo de su personalidad y su paso por tantas historias de vida. Un pasaje de aquella carta abierta que como el agua del Rio Negro y el soplo tenaz del viento patagónico ayudó a poner en movimiento la vida social de la comunidad de Allen en un momento clave. Viento que devino en la renuncia del intendente acusado y en las cimientes de la carta orgánica local. Comparto también algunas expresiones en donde se vislumbran frutos de vida, esos crecimientos que el sembrador cuando arroja la semilla no sabe si verá. Pero el buen sembrador no siembra para él, lo hace para gloria de Dios y salvación de los hombres. El buen sembrador siembra desde la esperanza:
Es urgente crear un espíritu de unidad, de compromiso, de solidaridad, y de lucha por la supervivencia. No se trata de sálvese quien pueda, porque nadie se va a salvar de la inestabilidad e inseguridad que imponen los poderes económicos(Una responsabilidad irrenunciableCarta abierta ,1998, P. Luis Klobertanz)
Noemí Durán (docente jubilada, comerciante, dirigente de un club de servicio, Allen): "Mi actuación no fue tan relevante como la de otras compañeras. Sí reconozco que la prédica constante del padre Luis Klobertanz me motivó a participar: despertó la conciencia de las mujeres, nos impulsó y nos preparó para la acción social y política. A través de los centros comunitarios barriales las mujeres abandonaron su invisibilidad y su silencio. La experiencia nos modificó en el sentido de la ruptura de la indiferencia y del conocimiento de las herramientas que provee la misma democracia".

María Olga Lorente (docente jubilada, referente de la Parroquia Santa Catalina, Allen): "Una tiende a subvalorar las oportunidades que tiene la sociedad civil de influir sobre el sistema político. Pero cuando el pueblo se moviliza a partir de un reclamo que se considera justo, cambian las relaciones de fuerza. Educada en la aceptación, en el no cuestionamiento, aprendí la importancia de analizar qué cosa beneficia a quién, me sentí capaz de fundamentar una posición contraria a los intereses de mi entorno, me reafirmé en la idea de que la violencia no puede vencer al poder de la convicción, de la comunicación, del consenso. La experiencia marcó mi vida en el sentido de que amplió mi mirada, me inquietó y acrecentó un compromiso social que ya venía ejercitando".

¡¡¡¡ Feliz encuentro con el Buen Pastor querido P.Luis !!!!!!!