domingo, 11 de octubre de 2015

Instantaneas de la 36 Peregrinacion al Santuario de Virgen Misionera de Rio Negro




Imagenes: gentileza de Ana María Piacente

Comparto algunas imágenes de lo celebrado  durante la trigésimo sexta  peregrinación al Santuario de la Virgen Misionera de Rio Negro ubicado en Conesa. Como siempre, un muy lindo clima de encuentro entre familias y comunidades.
El lema que acompaño la jornada es “Virgen Misionera renueva el compromiso y la alegría de ser Pueblo”.
Comparto algunas expresiones de la exhortación Evangelii Gaudium donde el Papa Francisco desarrolla  pensamientos luminosos acerca de la conciencia de ser Pueblo , conciencia que cuando es real (no es una conciencia montada en maquillaje pancartista, marketinero, populista, intelectualista) se traduce naturalmente en generoso y efectivo compromiso por la justicia social :

Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo. Basta recorrer las Escrituras para descubrir cómo el Padre bueno quiere
escuchar el clamor de los pobres: «He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto, he escuchado su clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlo […] Ahora pues, ve, yo te envío…» (Ex 3,7-8.10), y se muestra solícito con sus necesidades: «Entonces los israelitas clamaron al Señor y Él les suscitó un libertador» (Jc 3,15). Hacer oídos sordos a ese clamor, cuando nosotros somos los instrumentos de Dios para escuchar al pobre, nos sitúa fuera de la voluntad del Padre. Recordemos también con cuánta contundencia el Apóstol Santiago retomaba la figura del clamor de los oprimidos: «El salario de los obreros que segaron vuestros campos, y que no habéis pagado, está gritando. Y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos» (5,4).
La solidaridad es una reacción espontánea de quien reconoce la función social de la propiedad y el destino universal de los bienes como realidades anteriores a la propiedad privada. La posesión privada de los bienes se justifica para cuidarlos y acrecentarlos de manera que sirvan mejor al bien común, por lo cual la solidaridad debe vivirse como la
decisión de devolverle al pobre lo que le corresponde. Estas convicciones y hábitos de solidaridad, cuando se hacen carne, abren camino a otras transformaciones estructurales y las vuelven posibles. Un cambio en las estructuras sin generar nuevas convicciones y actitudes dará lugar a que esas mismas estructuras tarde o temprano se vuelvan corruptas, pesadas e ineficaces. (Evangelii Gaudium 187,189)


 
En FM VISION 106.5 acompañando la animacion de la peregrinacion desde la radio ... linda vivencia ...

El equipito (falta Ezequiel , el operador) que animamos desde la radio.



Junto a las religiosas de la diocesis de Viedma compartimos la renovación de promesas




mientras se ora ... en el fondo se ven los "humitos" de quienes quedaron a cargo del almuerzo ...