miércoles, 3 de octubre de 2012


LA LUZ DE LA PALABRA DE DIOS DEL 7 DE OCTUBRE:

 

 Evangelio según San Marcos 10,2-16

 “No conviene que el hombre esté solo  (Gn.2, 4)

 


                La Palabra de Dios de este fin de semana  nos introduce e ilumina respecto a la importancia de crecer junto a otros  y al valor de la unidad en la pareja. La unidad y el gozo en la experiencia de pareja suponen el complejo y dinámico arte de crecer a la par.

Si la dinámica de crecimiento no es “pareja” entonces estamos ante algo “desparejo”. Esa sencilla o grave injusticia es cuña de debilitamiento y futura fractura de la unidad de pareja. La pareja es despareja cuando solo uno habla y el otro siempre escucha, donde solo uno se muestra y el otro no, donde solo uno cede o solo uno avanza, cuando solo los gustos de uno predominan sobre los del otro, cuando solo uno es juez o jueza en la definición de discernimientos, cuando solo uno goza de derechos y solo uno de deberes, cuando solo los sueños de uno tienen cabida, cuando la vida debe orbitar únicamente sobre los caprichos, ansiedades o miedos de una de las partes.

Como dice la canción de Eladia Blasquez : “permanecer y transcurrir no siempre quiere sugerir honrar la vida”. Por eso tanto la pareja como las amistades no debiesen ser experiencias caracterizadas por la vivencia del sobrevivir y resistir al otro sino más bien están llamadas a ser una experiencia dinámica de encuentro y crecimiento.

A la vez es maduro no hacer del primer obstáculo en la vida de pareja la primera y última razón para disolver el vínculo. ¿Admitiríamos que una familia arroje por la ventana a un hijo  porque llora todas las noches y ya no se lo bancan?. No.

Pero a veces tiramos por la ventana relaciones de amistad y pareja ante decepciones fundadas. Las relaciones necesitan también de esa capacidad para confrontar desde la verdad y el amor lo conflictivo y caminar caminos de sanación y superación.

Aprovechando estas lecturas comparto una especial oración y bendición por todos los matrimonios y parejas de novios particularmente por aquellos que puedan estar atravesando tiempos de aridez.

Bendiciones!!!

P. Cristian Bonin